Dia Mundial del Agua

Como cada 22 de marzo, hoy se celebra el Día Mundial del Agua 2014, una fecha que las Naciones Unidas  reconocen en su calendario de festividades oficiales y que sirve para poner en valor la importancia de este bien de consumo y fuente de vida a nivel mundial.

Para este año el tema escogido es "agua y energía", poniendo de relieve el papel que puede jugar este recurso para potenciar comunidades pobres y como motor de cambio y de freno de desigualdades sociales y económicas.

En esta fecha también se pone el énfasis al difícil acceso al agua potable que tienen en muchas regiones del mundo, algo que causa enfermedades como la malaria, la conjuntivitis, así como diarreas agudas.

A menudo, el ser humano que cuenta con los beneficios del agua corriente no le concede la importancia que tiene, en buena medida por la facilidad con que puede acceder a ella; de ahí, también, que suele despilfarrar ese bien sin conciencia del perjuicio que causa y sin valorar el trabajo humano que le permite tenerlo a su alcance. Es importante difundir y recordar que el agua dulce constituye solamente el tres por ciento de las aguas del planeta, ya que el agua salada de los océanos es el 97% del total. Por su parte, el porcentaje de agua dulce superficial, de fácil acceso en ríos, lagos, y lagunas, es el uno por ciento del volumen global. Del total de agua que la naturaleza brinda y que es suficientemente saneada para el consumo, como ocurre sobre todo en las áreas urbanas, se pueden llegar a consumir anualmente 2300 metros cúbicos per cápita, como ocurre en los Estados Unidos, cantidad que nos asombra si la comparamos con los dos o tres litros diarios que empleaba el hombre primitivo como bebida.

Preservar el agua es un signo de respeto a la existencia de todos los seres vivos que pueblan la Tierra. El agua hizo posible las primeras manifestaciones de vida y, del mismo modo, permitió el curso de la evolución en la que tuvo advenimiento el ser humano. Hoy sigue siendo garantía de supervivencia, aunque cada vez reclama más del cuidado racional a fin de que sepamos distribuirla con equidad y protegerla del deterioro y el derroche. Está en cada uno de nosotros la responsabilidad de cuidarla.

 

 





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Esteban Donofrio