El flúor reduce el coeficiente intelectual según investigadores en Harvard

Un metaanálisis recientemente publicado por la Universidad de Harvard, financiado por el National Institutes of Health (NIH), concluyó que los niños que viven en áreas con agua altamente fluorada presentan puntuaciones de CI “significativamente más bajas” que aquellos que viven en áreas con baja fluoración.

En un informe de 32 páginas, que puede descargarse gratuitamente desde el sitio de la revista Environmental Health Perspectives, los investigadores señalan:

“Un informe reciente del National Research Council de Estados Unidos (NRC 2006) concluyó que los efectos negativos de las altas concentraciones de fluoruros en el agua potable podrían ser algo preocupante, por lo que se justifica la realización de investigaciones adicionales al respecto. Los fluoruros pueden causar neurotoxicidad en animales de laboratorio, incluso efectos en el aprendizaje y la memoria…

Con el fin de resumir la literatura disponible, llevamos a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis de los estudios publicados sobre la creciente exposición a los fluoruros y el retraso en el desarrollo neurológico. Nos enfocamos específicamente en estudios realizados en China rural que no habían sido difundidos ampliamente, complementando de esta manera los estudios incluidos en las revisiones anteriores y en los informes de evaluación de riesgo…

Las conclusiones de nuestro metaanálisis de 27 estudios publicados en 22 años insinúan una asociación inversa entre la alta exposición a los fluoruros y la inteligencia de los niños… Los resultados sugieren que los fluoruros podrían ser un neurotóxico del desarrollo que afecta el desarrollo cerebral en exposiciones muy inferiores a aquellas que causan toxicidad en los adultos…

Las concentraciones séricas de fluoruros asociadas a alto consumo de agua potable podrían exceder 1mg/l, es decir, más de 1000 veces los niveles de otros neurotóxicos que causan daño neurológico en el desarrollo. Como respaldo a la verosimilitud de nuestras conclusiones, ratas expuestas a 1ppm de agua fluorada por un año mostraron alteraciones morfológicas en el cerebro y mayores niveles de aluminio en el tejido cerebral, en comparación con el grupo de control…

En conclusión, nuestros resultados respaldan la posibilidad de efectos negativos de las exposiciones a los fluoruros en el desarrollo neurológico de los niños.

Las investigaciones futuras debieran evaluar formalmente la relación dosis-respuesta basadas en medidas a nivel individual de la exposición en el tiempo, considerando una evaluación más precisa de la exposición prenatal y evaluaciones estandarizadas más exhaustivas del desempeño neuroconductual, además de mejorar la evaluación y el control de posibles trastornos.”

Estudios científicos han relacionado reiteradamente los fluoruros con la reducción del CI y el daño cerebral.

Existen tantos estudios científicos que muestran los efectos directos y tóxicos de los fluoruros en el cuerpo, que es verdaderamente sorprendente que no haya un consenso científico al respecto en la actualidad. A pesar de la múltiple evidencia en contra, en Chile se agregan fluoruros al 83% del suministro de agua potable urbano y en zonas rurales se ha implementado el programa de alimentación escolar con leche fluorada (PAE/F), dirigido a escolares rurales de 1º a 8º básico. Actualmente este programa “beneficia” a 240 comunas, con un total aproximado de 3.520 escuelas y 210.000 niños.

Asombra que las comunidades médica y dental sean tan obstinadamente resistentes a relacionar las informaciones cuando se enfrentan al aumento desmedido del deterioro cognitivo en los adultos, y a temas conductuales en niños (trastornos por déficit atencional, depresión y problemas de aprendizaje de todo tipo). De hecho, ha habido más de 23 estudios en humanos y 100 estudios en animales en relación con los fluoruros y el daño cerebral. Los fluoruros también pueden aumentar la absorción de manganeso, agravando los problemas, pues el manganeso en el agua potable también ha sido relacionado con un CI más bajo en niños.
Los efectos mencionados con relación a los fluoruros en el cerebro contemplan:

  • Reducción en los receptores nicotínicos de acetilcolina
  • Daño al hipocampo
  • Formación de placas beta-amiloides (la clásica anormalidad cerebral en la enfermedad de Alzheimer)
  • Reducción en contenido de los lípidos
  • Daño en las células de Purkinje
  • Exacerbación de lesiones inducidas por deficiencia de yodo
  • Sistemas defectuosos de defensa antioxidante
  • Aumento de la absorción de aluminio
  • Acumulación de fluoruros en la glándula pineal

Los efectos dañinos se conocen desde hace más de medio siglo…

Lo más sorprendente de todo es que los efectos dañinos de los fluoruros han estado en conocimiento de las organizaciones médicas tradicionales por más de 50 años. Por ejemplo, la revista JAMA, de la Asociación Médica de Estados Unidos (AMA), mencionaba en su edición del 18 de septiembre de 1943 que los fluoruros son venenos generales protoplasmáticos que alteran la permeabilidad de la membrana celular mediante determinadas enzimas. Y un editorial publicado en la revista de la Asociación Dental Americana (ADA) el 1 de octubre de 1944 señalaba:
“El agua potable que contenga un mínimo de 1,2 ppm de fluoruros ocasionará alteraciones en el desarrollo. No podemos correr el riesgo de producir esas alteraciones sistémicas graves. Las posibilidades de daño superan las posibilidades de beneficio.”

Parte del problema consiste en que es una toxina que se acumula y que, con el tiempo, puede generar importantes problemas de salud, los cuales no se relacionan de inmediato con la sobreexposición a los fluoruros. En un artículo de 2005, titulado “Fluoride—A Modern Toxic Waste”, la Doctora en Química Lita Lee escribió:
“El libro de Yiamouyiannisn ‘Fluoride, The Aging Factor’, documenta el efecto acumulativo del daño en el tejido, causado por los fluoruros, comúnmente observado como envejecimiento (daño en el colágeno), sarpullido en la piel y acné, trastornos gastrointestinales y muchas otras enfermedades, incluida la osteoporosis. El Centro de Control de Enfermedades de EE.UU y la Safe Water Foundation informaron que un exceso de 30.000 a 50.000 muertes ocurre cada año en los Estados Unidos en aquellas áreas donde el agua contiene sólo 1 ppm de fluoruros.

… Los fluoruros inhiben el sistema inmunológico, pues frenan el movimiento de los glóbulos blancos en un 70%, disminuyendo con ello su capacidad para alcanzar su objetivo. Yiamouyiannis cita 15 referencias en su folleto ‘Lifesavers Guide to Fluoridation’, que documentan los efectos inmunodepresores de al menos 10% de la cantidad de fluoruros utilizada en el agua fluorada… Los efectos inmunodepresores cubren una amplia gama, desde un resfrío persistente hasta un aumento de riesgo de cáncer o de ciertas enfermedades infecciosas.”

Los estudios han demostrado que la toxicidad de los fluoruros puede generar una amplia variedad de problemas de salud, entre los cuales figuran: i) aumento de la absorción de plomo; ii) trastornos en la síntesis del colágeno; iii) hiperactividad o aletargamiento; iv) trastornos musculares; v) enfermedad de la tiroides; vi) artritis; vii) demencia; viii) fracturas óseas; ix) disminución de la función de la tiroides; x) cáncer óseo (osteosarcoma ); xi) neutralización de 62 enzimas e inhibición de más de 100; xii) inhibición de la formación de anticuerpos; xiii) daño genético y muerte celular; xiv) aumento de la tasa de tumores y de cáncer; xv) trastornos del sistema inmunológico y, xvi) alteraciones en el esperma y aumento de la infertilidad.

Ciencia censurada: los fluoruros y su relación con el cáncer

Investigaciones por largo tiempo perdidas y que relacionaban a los fluoruros con el cáncer han salido a la superficie en un cortometraje holandés que muestra al Dr. Dean Burck, quien en 1937 cofundó el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos (NCI) y dirigió su departamento de citoquímica por 30 años. En la entrevista, Burck compara la fluoración del agua con un “homicidio público”, al referirse a un estudio realizado en las ciudades más grandes de Estados Unidos donde había fluoración en comparación con aquellas 10 más grandes en las que no la había.

El estudio claramente demostraba que las muertes por cáncer habían aumentado abruptamente en menos de un año o dos luego del inicio de la fluoración. Éste y otros estudios que relacionaban a los fluoruros con el cáncer fueron solicitados por el gobierno; sin embargo, desaparecieron rápidamente cuando se descubrió que los fluoruros estaban relacionados con el drástico aumento de cáncer.
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Descargue el studio citado: Developmental Fluoride Neurotoxicity: A Systematic Review and Meta-Analysis en 1.usa.gov/SUDdPR

Flúor en agua potable. Aumenta
la preocupación en Chile

Motivados por una serie de estudios y antecedentes que se han dado a conocer sobre los efectos del flúor en la población, y considerando las campañas ciudadanas que han surgido al respecto en varias regiones del país, los diputados DC René Saffi rio y Fuad Chahín ingresaron en mayo de este año, junto a otros parlamentarios de esa bancada, un proyecto de acuerdo que solicita al Ministro de Salud, Jaime Mañalich y a la superintendenta de Servicios Sanitarios, Magaly Espinosa, una acuciosa investigación que informe “ los efectos del fl úor en la salud humana de los habitantes de nuestro país”. Cabe señalar que el Ministerio de Salud en el estudio Análisis de la evidencia publicada sobre efectividad y riesgos de la fl uorización del agua potable realizado en 2003, descartó efectos adversos significativos para la salud. Tampoco encontró evidencia signifi cativa en la disminución de caries que apoye los planes de fl uorización de agua potable en el país.

¡La región del Bio Bío le ganó al flúor!

En 2011 la Corporación para la Regionalización del Bío Bío (Corbíobío), gremios de la salud de Concepción y de la VII Región ganaron en la Corte Suprema un recurso de protección rechazando la fl uoración del agua potable. Explicaron las razones científicas y económicas del por qué el agua potable no debe usarse como medio para administrarle medicamentos a la población Entre las razones científi cas esgrimidas, destacan: i) el fl úor en el mundo es considerado un elemento tóxico y contaminante; ii) el Ministerio de Salud chileno tiene el fl úor en el listado de “sustancias tóxicas agudas”; iii) se corre el riesgo de agravar patologías de diabéticos, hipertensos, cardiópatas, nefrópatas, alérgicos, con insufi ciencias hepáticas y de tiroide, que son cerca del 40% de la población; iv) provoca fluorosis dental y, v) aumenta el riesgo de enfermedades. Adicionalmente se esgrimió el elevado costo –USD $ 700.000/año- de fluorizar el agua potable de la región, que fi nalmente pagarían todos los ciudadanos a través de la cuenta del agua, versus los escasos beneficios
esperados.

“Cuando quisieron fluorar aquí, había estudios importantes hechos por científicos de la Universidad de Concepción que mostraban que el daño que provocaba la fluoración del agua potable a las personas que la beben es muy importante (…) Hicimos campañas, hicimos hartas cosas y el Ministerio de Salud no se atrevió a llevar adelante esa instrucción. De hecho, yo conversé con autoridades del ministerio de esa época y ellos se dieron perfectamente cuenta que la opinión pública estaba en contra de esto”, contó Claudio Lapostol, director de Corbíobío.

La lucha contra los fluoruros en el agua potable Es un hecho que casi toda Europa tiene prohibida la flouración del agua. Por ejemplo, en Francia, debido a consideraciones éticas y médicas, hace mucho tiempo que el flúor dejó de estar en la lista de químicos para el tratamiento del agua. Bélgica decidió retirar del mercado productos como tabletas, enjuagues dentales, chicles, comprimidos y gotas con flúor, que aconsejan los dentistas para prevenir las caries y que eran de venta libre en el país, al considerar que su ingestión excesiva puede tener “una influencia negativa sobre la salud”, según consigna un estudio elaborado para la Biblioteca del Congreso Nacional. En otras naciones como Alemania, Holanda, Japón, Noruega, Suecia, también tienen considerado como ilegal la presencia del flúor en el agua potable.

Pero Chile insiste en mantenerlo, aun cuando las experiencias foráneas debiesen significar ejemplos a seguir. Y es ahí donde nacen las dudas. Primero, la obstinación de meter, a la fuerza, una sustancia altamente tóxica al agua que consumen todos los chilenos. Y segundo, la escasa información que el Ministerio de Salud tiene a disposición de la opinión pública sobre la fluoración. ¿Puede haber intereses de por medio? Claudio Lapostol se aventura más allá.

“Venderle el flúor a un país atontado, que le pague más encima, es el negocio que ellos pueden hacer. Entonces, uno puede decir: ¿hay intereses económicos aquí?, ¿se estarán coimiando? La sospecha es legítima (…) Ellos tienen miedo que nosotros hagamos una campaña más fuerte contando estos problemas, contando el costo, de cómo botan los recursos”.

La única solución real es detener la práctica arcaica de fluorar el agua potable. En Chile organizaciones sociales han comenzado a manifestar su preocupación al respecto. En internet se pueden encontrar páginas de información y campañas ciudadanas que alertan sobre la fluoración en Chile.





Sobre el Autor del presente Artículo

Esteban Donofrio

Autor: Joseph Mercola